Nostalgia, Los Alebrijes
 


Cada vez que abandono una costumbre,
cada vez que un sentimiento  se me muere,
conservo y atesoro los momentos
que con él he vivido.
Cuando llegue el momento en que te vayas
-porque sé que te irás- haré lo mismo,
y me pregunto qué
me quedará de ti.
Quizá escoja tus ojos, o tu boca,
o la voz de tu adiós como recuerdo,
el lugar en que estabas, como oculto mensaje
dentro de mi botella de naufragio.
O quizá, como ahora,
para soñarte elija
el perfil de tu sombra,
tú saliendo del agua, desafiando al cielo,
con el sol en la carne y el cabello en el viento.

O escogeré otra cosa, algún momento
en que estuvieras cerca, con tu cuerpo
y también con tu alma.
Aunque hoy te tenga aquí no es para siempre
-porque sé que te irás- y esa es la causa
que me da mi nostalgia.

Ya que un día como hoy
-sol, viento, nubes, aire, tu presencia-,
tal vez no vaya a repetirse nunca,
déjame disfrutar este momento,
y añadirlo a mi cuenta
en un lugar, debajo de tu nombre.
Allí me aguardará hasta que me faltes,
cuando vuelva a invadirme la tristeza
y quiera recordarte.

Entonces,
como gaviotas estrenando alas,
todo lo que tú eres en mi alma
me azotará de nuevo,
mientras busco tu imagen,
como aún no descubierta,
callado, rodeado
de silencio.


 

 



 

 

Poema AnteriorIndice de PoemasPoema Siguiente

 
Los Alebrijes