VALE LA
PENA
Hay momentos que sentimos que todo está
mal,
que nuestras vidas se hunden en un abismo tan profundo,
que no se
alcanza a ver ni un pequeño resquicio por el que pase la luz.
En esos
momentos debemos de tomar todo nuestro amor,
nuestro coraje,
nuestros
sentimientos,
nuestra fuerza
y luchar por salir adelante.
Muchas
veces nos hemos preguntado si vale la pena levantarnos de nuevo,
y sólo puedo
contestar una cosa:
Hagamos que nuestra vida valga la pena.
Vale la
pena sufrir,
porque he aprendido a amar con todo el corazón.
Vale la
pena estar en la oscuridad y caer hasta lo más profundo,
porque ya no puedo
ir más hacia abajo,
de ahí en adelante todo va a ser hacia arriba
hasta
que vea la luz.
Vale la pena entregar todo,
porque cada sonrisa y
lágrima son sinceras.
Vale la pena agachar la cabeza y bajar las
manos,
porque al no levantarlas seré más fuerte de corazón.
Vale la
pena una lágrima,
porque es el filtro de mis sentimientos,
a través de
ella me reconozco frágil y me muestro tal cual soy.
Vale la pena cometer
errores,
porque me da mayor experiencia y objetividad.
Vale la pena
volver a levantar la cabeza,
porque una sola mirada puede llenar ese espacio
vacío.
Vale la pena volver a sonreír,
porque eso demuestra que he
aprendido algo más.
Vale la pena acordarme de todas las cosas malas que
me han pasado,
porque ellas forjaron lo que soy el día de hoy.
Vale la
pena voltear hacia atrás,
porque asi sé que he dejado huella en los
demás.
Vale la pena vivir,
porque cada minuto que pasa es una
oportunidad de volver a empezar.
Todo esto son sólo palabras,
letras
entrelazadas con el único fin de dar una idea.
Lo demás, depende de cada uno
de nosotros.
Dejemos que nuestras acciones hablen por
nosotros.
Hagamos que nuestra vida valga la
pena.

