La culpa es sólo mía...





Quizás fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
Ah pero mi tristeza sólo tuvo un sentido.

Todas mis intuiciones se asomaron para verme sufrir
Y por cierto me vieron.

Hasta aquí había hecho y rehecho mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado a inventar la verdad
pero tú encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor.

Con un sólo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y ahí, despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
Que no es mucha.

Creo que tienes razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
Ni del tiempo.

Hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fui implacable como tú
Mas no fui tierno.
Ahora estoy solo
francamente
solo.

Siempre cuesta un poquito
Empezar a sentirse desgraciado.

Antes de regresar
A mis lóbregos cuarteles de invierno.
Con los ojos bien secos
Por si acaso.

Miro como te vas adentrando en la niebla
Y empiezo a recordarte...

 


 
 

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