Ojalá....
Ojalá que mañana al
despertar,
al abrir los ojos vuelva a ver la luz de tu
mirada,
Que la vea filtrarse a través de mi ventana
y
dibujar sombras sobre mi alma...
Ojalá que me atreva a
vivir de nuevo el día sin temor de perderte,
con la
sabiduría de que el tiempo no es una enfermedad,
sino una
realidad, y que, aunque me duela, tengo
que aceptar tu
pronta partida.
Ojalá que hoy no me venza el
miedo,
que al menos por una vez sonría al ver mi imagen en el
espejo,
Que sueñe y aunque sea simple,
mi sueño se haga
realidad: verte una vez más...
Y hablando de
sueños,
Ojalá que sueñe contigo,
que sueñe al cielo y también al sol
que sueñe al mundo
tal como Dios lo creó
Que no pierda la fe
Que sonría
cuando caiga la tormenta,
cuando suene el despertador,
cuando ya no te vea llegar...
Ojalá que comprenda
que tu partida
es parte de nuestra vida y que no
significa
tener que olvidarte.
Pero si mañana al abrir los ojos no
te encuentro,
si no veo tu luz y siento mucho temor,
si al mirarme en el espejo
no veo más que una inmensa
soledad...
Si siento que la vida es una
enfermedad
que me roba lo que fui, lo que soy y
lo
que alguna vez seré...
Si me olvido de soñar,
Si te busco y ya no estás
si ya no me maravillo con el
mundo que Dios me dió,
si pierdo la fe y veo en la muerte más
que una traición
y a veces la única
solución...
...Entonces, ojalá que tenga en mi tristeza
la fortaleza
suficiente para con ella mantener tu presencia
dentro de mí
y sentir que el mundo que
creaste,
sobrevivirá alimentado por el dolor de tu
ausencia...
porque es el único sentimiento que
me hará despertar
diciendo: te amé, te amo y aquí estoy.
Otra
vez a andar de solitario
y
preparándome para tu adios...