Yo pronuncio tu
nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los
astros
a beber en la luna
y
duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de
pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.
Yo
pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más
lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas y más doliente que la
mansa lluvia.
¿Te querré como entonces alguna
vez?
¿Qué culpa tiene mi corazón?
Si la
niebla se esfuma
¿qué otra pasión me espera?
¿será tranquila y
pura?
¡¡si mis dedos pudieran
deshojar a la
luna!!

