|
Y...acá
estoy, ya me ves
otra vez pensando en ti otra vez mi mundo se detiene y mis pensamientos se reducen a una sóla cosa...tú. Trato de pensar en otra cosa, pero no puedo, es que todo está relacionado a ti y seguro que cada cosa que piense, me va hacer recordarte. No sé qué me hiciste, creo que me hechizaste porque cada vez que pienso en ti me paralizo... y no puedo hacer otra cosa, ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() te imagino... pienso en dónde estarás, qué harás... ¿pensarás en mí aunque sea una mínima parte de lo que yo pienso en ti? No lo sé, quizás sí, quizás no; quizás ni siquiera te acuerdes de que existo pero igual yo te siento, siento que estás conmigo a cada instante y te juro que eso me ayuda mucho para seguir adelante. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() pero mejor no ponerle nombre, ya que lo que me pasa contigo no se puede explicar con palabras. Tu presencia es como una luz en mi eterna oscuridad. Sacaste a florecer de mí muchos sentimientos que hacía mucho tiempo que los tenía olvidados, como: la alegría, la emoción, la felicidad. Sí, la felicidad, porque los momentos que comparto contigo me siento muy feliz. Y...la verdad es que me equivoqué cuando dije que mis sentimientos por ti no tienen nombre; sí que lo tienen y es: AGRADECIMIENTO. Gracias, por devolverle los latidos a mi corazón, esos que una vez perdí. Gracias, porque aunque no lo sepas, curaste una herida muy grande que había en mi. Gracias, porque devolviéndome los latidos, lograste que me vuelva a sentir vivo. Gracias, simplemente por escucharme, por intentar comprenderme, aunque no sea fácil. En fin...gracias por todo. Y ojalá algún día y de alguna manera, pueda devolverte con creces todo lo que; sin darte cuenta; me diste... ![]() |