Para Ti Preciosa
¡Para quién más!
Mi viejo corazón toca a una puerta,
mi viejo
corazón, como un mendigo
con el afán de su esperanza incierta
pero
callando lo que yo no digo.
Porque la que me hirió sin que lo
advierta,
la que sólo me ve como un amigo
si alguna madrugada está
despierta
nunca será porque soñó conmigo...
Y sin embargo, ante la
puerta oscura
mi corazón, como un mendigo loco
va a pedir su limosna de
ternura
Y cerrada otra vez, o al fin abierta,
no importa si alguien
oye cuando toco,
porque nadie sabrá cuál es la puerta
Los Alebrijes
